domingo, 11 de agosto de 2013

Huerta vertical urbana en el colegio Sagrado Corazón de Jesús, en el barrio de San Marcos, Quito, Ecuador

La madre superiora, María Pesantez, conoció el trabajo de huertas verticales con reciclado, que realizamos con los niños del barrio de San Marcos en la casa cultural La Karakola.
Relacionó esto con un concurso de reciclaje que hace meses se realizó en su escuela, por eso me invitó a dar una conferencia para sus docentes un día miércoles, aprovechando una jornada de reflexión.Cuando llego al lugar me encuentro con una inmensa montaña de botellas, resultado de aquel concurso. Materiales había de sobra, entonces le propuse enseñarle a los chicos a reciclar esas botellas, construyendo una huerta para instalar en los muros interiores del colegio. La idea le encantó. 


Esa mañana me presenté ante todos compartiendo el aprendizaje que me dio la vida a través de la experiencia. Les conté resumidamente como surgió mi interés por la agricultura urbana, con la intención de que entendieran mi necesidad de que este conocimiento, o práctica, sea aprehendida, ejecutada y transmitida.
Les propuse una consigna para llevar a cabo con los estudiantes, ellos sólo debían acompañar, puesto que el trabajo lo harían los chicos.
Al día siguiente, en un salón de actos del colegio, nos reunimos todos. Explique una vez más mis motivos y mi historia y terminada la charla, nos fuimos a trabajar:
2 representantes de cada grado, vinieron conmigo, en total éramos 26, contando a mi amigo Nicolás que documentó el taller y también ayudo. Trabajamos hasta lograr instalar un módulo por grupo. Sembramos rabanitos, albahacas, lechugas y cilantro.



Los estudiantes que tenían entre 8 y 16 años, aprendieron a reciclar botellas plásticas, reduciendo al máximo los residuos. Entendieron cómo funciona el sistema de riego y recolección, ademas de comprender la importancia de cuidar a las plantas como seres vivos y a reconocer el incalculable valor de su prescencia en sus vidas. El cuidado que necesitan y merecen, y lo abundantes que pueden llegar a ser a la hora de su cosecha.

Se apropiaron de este saber, entendiendo que ellos no sólo son capaces de transmitir dicho conocimiento, sino que son los promotores de una vida sustentable, con consciencia alimenticia, y con capacidades inagotables. 
En el futuro ellos son los encargados de enseñar a sus compañeros de curso lo que aprendieron, para multiplicar el trabajo hecho, y así, cubrir los muros del colegio con dicha huerta.













lunes, 5 de agosto de 2013

VAYVEN MUNDIAL- Un movimiento de consciencia social y ambiental, pero sobre todo...humano


Sistema de cultivo orgánico para zonas urbanas, con sistema de riego por goteo y recepción de agua


Las bautizadas "porteñitas" son instalaciones modulares realizadas con material reciclable. Aprovechando la disposición vertical de los muros, no necesitan espacio en suelo para dar su máximo esplendor, dando la posibilidad de crear alacenas y botiquines naturales en las paredes de balcones, cocinas, ventanas, etc.
Realizadas con botellas plásticas decoradas dan a los ambientes: oxígeno, color, aroma, alimento, medicina y por supuesto…vida.
VAYVEN se dedica a brindar capacitaciones en diversas zonas urbanas y periurbanas, con el objetivo de compartir el conocimiento y contagiar el entusiasmo por el cultivo orgánico como paso introductorio a la agricultura casera.
Los talleres presenciales están dirigidos a todo tipo de persona interesada en trabajar con sus manos.
Se realiza una charla introductoria sobre la importancia de cultivar el propio alimento y de reducir al mínimo la basura separando lo orgánico de lo inorgánico, reciclando y reutilizando las botellas plásticas.
En una jornada de 3 horas tanto niños como adultos son capaces de realizar un módulo de 3 macetas con sistema de riego y recolección de agua.


La misión:
Transmitimos un mensaje de amor a la Madre Tierra. Reconocemos que desechos que para algunos son basura para otros resultan ser recursos.
Por eso trabajamos reciclando cuanto encontramos botado, convirtiendo las materias desechadas en primas para nuevos objetos. Porque creemos en segundas oportunidades
Objetivos:
-Propiciar que los beneficiarios sientan una conexión con el ciclo natural de la vida.
-Generar conocimientos de agricultura urbana, indispensables para mejorar la calidad de vida humana y ambiental.
-Desarrollar una experiencia concreta de principio a fin del ciclo vital del interaprendizaje entre el hombre y las plantas en beneficio de una agricultura urbana sustentable.
-Canalizar el interés compartido de los participantes por la conservación de una cultura medioambiental sustentable, con miras a constituirse en promotores de una cadena de difusión y ejecución de esta forma de vida.
Materiales por participante:
-5 botellas plásticas
-1 guía de madera o pvc
-4 clavos
-3 plantines de hortalizas o semillas
-tijera y bisturí
- plástico negro


Materiales generales:
Tierra compostada
piedras
arena
alambre
pinzas
martillo
fibra indeleble
velas
soldador de estaño


Para la decoración:
Lijas 100gr
Látex base
colores
Barniz
Diluyente
Pinceles


Actividades de Seguimiento:

A medida que los participantes se zambullen en las profundidades del trabajo con la huerta comienzan a surgir nuevas necesidades, como: 
*Una compostera urbana para generar su propia tierra usando los desechos orgánicos de la cocina. 
*Cómo hacer germinar las semillas de manera saludable.
*También surge la curiosidad de como fabricar manualidades con los restos inorgánicos, pudiendo reducir al mínimo los desechos. Para todo esto ofrecemos  jornadas de capacitación.

Una vez que la comunidad esta educada en el área ambiental, y desarrolló la conciencia del reciclado, se pueden generar emprendimientos laborales de tipo cooperativa u otros, en las que recolectores, productores, artesanos, proveedores (vecinos) entren en un ciclo de producción activa.
Los productos finales pueden ser vendidos al público en una feria de periodicidad mensual invitando a vecinos de otros barrios, mostrando el potencial de la actividad, sirviendo de modelo a seguir por el resto de las comunidades.
Se crea así un ciclo continuo de consumo, producción y reciclaje en el que el volumen de basura se reduce considerablemente.
Facilitadora: Silvina Mirta Suárez Gazzinelli